ACUARELAS CHINAS

Muchas son las técnicas artísticas que ha cultivado la cultura china a lo largo de su historia y, en este post, ya hemos hablado de alguna de ellas. Hoy lo vamos a hacer de, quizás, una de las más bellas: la acuarela china.

Esta técnica data de la Dinastía Tang, entre los años 618 – 907, que es cuando se comenzó a utilizar la tinta china diluida en agua.

Lo más normal para aplicar esta técnica en la tradición china es utilizar la tinta china y el papel de arroz o papel Xuan (sacado de la madera de un pino). Puede haber muchas otras modalidades pero la base siempre se la misma.

Los colores que se suelen utilizar son colores transparentes, lo que le confiere más brillo y soltura. Y en la temática empleada suelen destacar, sobre todo, los paisajes de China queriendo honrar el amor que tiene el pueblo chino hacia la naturaleza.

Las acuarelas chinas se suelen diferenciar en dos tipos: las que sólo utilizan la tinta china para su elaboración y las que utilizan más tipos de tinta para obtener distintos tonos de color.

Las formas en las que se pueden presentar varían dependiendo de su finalidad. Nos podemos encontrar con abanicos (shan mian), telas de seda (juan zhou) o biombos (ping feng)

Realmente unas auténticas bellezas para recrearnos la vista.

QI BAISHI

Qi Baishi es uno de los artistas contemporáneos más conocidos de China gracias a su estilo original llamado Weiqing.

Sus orígenes nada tienen que ver con el arte ya que desde los 14 años trabajó como carpintero hasta que un libro de arte cayó en sus manos e hizo que su vida cambiara. Sobre los 20 años comenzó a pintar retratos y escenas costumbristas hasta que a los 40 hizo un viaje por China que le cambió la perspectiva. En 1953 se convirtió en presidente de la Asamblea de Pintores Chinos y en 1955 el Consejo Mundial de la Paz le galardonó con el Premio Internacional de la Paz por mantener sus propios valores e ideas en tiempos difíciles. Murió en Beijing en Septiembre de 1957.

Una vez dijo que “las pinturas deben ser algo entre lo parecido y lo no parecido” y en ello basó su obra. Interiorizó los elementos de la pintura tradicional y los desarrolló hasta convertirse en alguien único. Sus pinturas, además, muestran su habilidad con el trazo simple.

Su temática va desde los paisajes, las escenas del día a día, aves, flores, insectos, ermitaños, etc.
La mayoría de los artistas siempre lo han alabado por la frescura y espontaneidad que trajo a los géneros familiares.

OBJETOS DE CLOISONNÉ

Hoy os hablamos de una antigua técnica para decorar objetos mediante el esmalte vidriado, las incrustaciones de piedras preciosas, vidrio y otros materiales: los objetos de Cloisonné.

Principalmente se utilizaba para decorar joyas, armas u objetos decorativos aunque más tarde se utilizó para decorar vasos y grandes contenedores y, aunque es una técnica muy antigua, aún hoy se sigue utilizando para decorar todo tipo de objetos.

Su técnica es muy laboriosa y podría decirse que es un trabajo de “chinos” ya que es esquemático, repetitivo, complicado y muy detallista.

La técnica consiste en agregar compartimentos con la forma deseada al objeto soldándolos para que sirvan de separación entre ellos. Después se pinta el interior con los esmaltes de diversos colores y se cuece el objeto para que el esmalte se adhiera. Este proceso se debe repetir en unas 5 ocasiones para que quede totalmente impregnado.

Esta antigua técnica llegó a China en los siglos XIII – XIV llegando hasta nuestros días. Y aunque, al principio, no estuvo bien acogida entre los artesanos chinos enseguida se comprobó que tenía mucho éxito y ha llegado a ser el más conocido y difundido.

Las piezas más antiguas de las que tenemos conocimiento pertenecen al reinado del emperador Xuande (1425 – 1435) y las más elaboradas y preciadas corresponden a la dinastía Ming.

La calidad de los objetos decayó en el siglo XIX al empezar a utilizar materiales más livianos como el cobre.

Unas auténticas obras de arte dignas de cualquier coleccionista de arte y antigüedades chinas que se precie.