La Real Academia de Bellas Artes de San Carlos

La Real Academia de San Carlos

La Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia es una de las academias de Arte más importantes de España.

Historia

Ubicada en Valencia, sus orígenes vienen del reinado de Fernando VI ante la petición de muchos artistas valencianos de que creara una academia para formarse. Así se creó la Academia de Santa Bárbara en 1753 en la Universidad de Valencia. A la muerte del monarca la Academia desapareció hasta que Carlos III la retomó otorgándole la Real Cédula que seguía el mismo modelo que la de San Fernando en Madrid. Su nombre original fue Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos.

Años después, en 1838, se amplió el recinto con el museo de bellas artes y el museo de antigüedades pasando a estar en el Convento de El Carmen. Sus fundamentos eran académico mediante estudios de erudición artística, informes y dictámenes periciales; educativos, con la creación del Museo de Pintura y Escultura y didácticos, a través de enseñanza teórica y práctica en Bellas Artes.

La Academia, hoy

Actualmente la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos consta de cuatros secciones: Escultura, Arquitectura, Pintura y Música y su funcionamiento está regulado por decreto de la Comunidad Valenciana. Es una corporación cultural sin finalidad lucrativa que pretende estudiar, restaurar, conservar y ampliar las colecciones de Arte.

La Real Academia de Bellas Artes de San Carlos tiene por objeto el fomento de las Bellas Artes en todas sus ramas y expresiones, promoviendo, estimulando y contribuyendo a su enseñanza, ejercicio y difusión, y también velando por la conservación y enriquecimiento del patrimonio histórico, natural y cultural de España y, en particular, de la Comunidad Valenciana.

Por ella han pasado la mayoría de los grandes artistas valencianos como Sorolla, Benlliure, Antonio Muñoz Degrain, Rafael Esteve, Luis Planes, Ernesto Furió o Juan Bautista Porcar.

En Subastas Darley podrás encontrar obras de arte de alguno de estos artistas.

El “nuevo” siglo de oro de la pintura valenciana

El “nuevo” siglo de oro de la pintura valenciana

Ya hemos hablado de alguno de los pintores valencianos de los siglos XIX y XX, un período muy fructífero y con grandes artistas que supieron hacerse un hueco en la historia artística de nuestro país y que se ha denominado el “nuevo” siglo de oro de la pintura valenciana. Hoy, con este post, lo que queremos es hablaros, en general, de todos aquellos artistas a los que se conocía como luministas, instantistas e incluso impresionistas valencianos.

Todos estudiaron en la Academia de San Carlos en Valencia, donde pasaron sus primeros años de formación, recorrieron juntos Italia y Francia, donde ampliaron sus conocimientos con las nuevas técnicas que allí se daba y, muchos de ellos, coincidieron en las exposiciones que se realizaban en la sala de Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.

La temática con la que se trabajaba en aquella época era muy variada e incluso variopinta, pero todos coincidían en los temas generales tales como los temas históricos, la pintura religiosa o la pintura de costumbres. Eso sí, siempre satisfaciendo los deseos de la clientela burguesa.

Pasemos ahora a hablar, brevemente, de algunos de los artistas que componen esta etapa del arte.

Ignacio Pinazo Camarlench

Empezamos con Ignacio Pinazo Camarlench. Nacido en Valencia en 1849 y fallecido en Godella en 1916, fue uno de los artistas más destacados de la época. De familia muy humilde, pronto empezó a trabajar para ayudar a sustentar a su familia como platero, pintor de abanicos o decorador de azulejos. Cuando murieron sus padres comenzó sus estudios en Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia mientras trabajaba de sombrerero. Pintó escenas de la vida cotidiana, desnudos y temas históricos y familiares. Fue profesor y académico en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y de San Fernando. Se casó con Teresa Martínez Montfort y tuvo 2 hijos, también pintores, Ignacio y José. Su obra la podemos ver en la Basílica de la Asunción en Cieza (Murcia) y en el Museo de Bellas Artes de Valencia – San Pío V. La mayor colección de obras de este autor se encuentra en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, con más de cien cuadros y de seiscientos dibujos que, en parte, provienen de la familia.

Francisco Domingo Marqués

Nació en Valencia en 1842 y murió en Madrid en 1920 siendo uno de los pintores eclécticos de la época. Comenzó sus estudios, también, en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia aunque se trasladó a Madrid para terminar su formación en la de San Fernando. Fue profesor de la Academia de San Carlos, enseñando a los hermanos Benlliure, viajó a Roma y a su vuelta se reparte entre Valencia, Madrid y París. Se le considera el iniciador de las novedosas y audaces técnicas de la pintura decimonónica valenciana.

José Benlliure Gil

Pintor español nacido en Valencia en el año 1855 y fallecido en Valencia en 1937, Benlliure nació en un familia de artistas que le permitió explorar su lado artístico, de hecho, sus hermanos Mariano y Juan Antonio Benlliure fueron también grandes artistas conocidos. Su formación en la Escuela de San Carlos de Valencia comenzó a la edad de 14 años siendo enviado años después a Roma para que aprendiera de los clásicos y ampliara sus conocimientos. Después estuvo en Argelia, Marruecos, Milán o Múnich donde aprendió y fue miembro de las Academias de Arte más importantes. Cultivó la pintura de género, los temas religiosos y la pintura costumbrista que representaba la vida de la Valencia de aquella época. Realizó un total de 66 obras.

Antonio Muñoz Degrain

Pintor español que supo mezclar el romanticismo con el modernismo y que, hasta hace poco, ha sido infravalorado injustamente por su inquietud y temperamento a la hora de expresar sus sentimientos en las obras que creaba. Nació en 1840 en Valencia y falleció en Málaga en 1924. También estudió en las Academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia. Fue profesor en Escuela de San Telmo de Málaga, impulsando la escuela malagueña de pintura, y años después Director de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.

Joaquín Sorolla Bastida

El más conocido de los pintores valencianos de la época y artista prolífico que nos ha dejado para la historia más de 2.200 obras. Huérfano a una edad muy temprana fue acogido por sus tíos que pronto se dieron cuenta de que su futuro estaba en la pintura. En su juventud se recorrió muchas veces el Museo del Prado para aprender de los grandes maestros y estuvo varias veces en Roma y París. Fue retratista y académico en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Desgraciadamente en 1920 sufrió una hemiplejia que mermó sus facultades físicas y le impidió seguir haciendo lo que más le gustaba, pintar. Murió tres años después en su residencia veraniega de Madrid.

Otros

Pero no sólo fueron estos los artistas más importantes de la época, simplemente son lo más conocidos, porque muchos fueron los que hicieron que los siglos XIX y XX fueran la máxima expresión de arte de Valencia. Algunos de ellos fueron los hermanos Salvador y Enrique Martínez Cubells; Joaquín Agrasot, Emilio Sala Francés, Cecilio Plá, José Pinazo, Manuel Benedito Vives, Francisco Pons Arnau, Ernesto FurióJuan Bautista Porcar y otros tantos que se aunaron en un sentimiento único de deleitación de la estética del arte.

En Subastas Darley tenemos un gran interés en la pintura de esta época y subastamos muchas obras tanto de estos artistas de los que hemos hablado anteriormente como de otros no tan conocidos pero no por ello menos importantes.

Pásate a visitarlos.

Joaquín Sorolla, el artista valenciano

Joaquín Sorolla es uno de los artistas valencianos más importantes de nuestro arte.

Biografía

Nació el 27 de febrero de 1863 en la ciudad de Valencia. A la edad de 2 años se quedó huérfano de padre y madre y, tanto su hermano como él, fueron criados por su tía materna, Isabel y su marido. Estudió pintura y compartió estudio artístico con Mariano Benlliure.

Una vez finalizada su formación comenzó a presentar sus obras en concursos y exposiciones pero nadie le prestaba atención. Estudió a Velázquez en sus extensas estancias en el Museo del Prado y en 1833 pinta su primera obra realista “Estudio de Cristo”.

Éxito

A partir de entonces comenzó a cosechar un éxito detrás de otro gracias a lo cual fue enviado, por la Diputación Provincial de Valencia, a Roma a estudiar y empaparse del arte clásico y renacentista. Después viajó a París para conocer de primera mano el Impresionismo y empezó a tener contacto con vanguardistas como Sargent o Boldini. Cuando volvió pintó su obra “El Entierro de Cristo”, aunque no tuvo mucho éxito.

Por aquella época se casó con Clotilde García con la que vivió en Italia y luego en Madrid, donde Sorolla alcanzó la fama como pintor. Con ella tuvo tres hijos: María Clotilde, Joaquín y Elena.

Luminismo

Desarrolló un nuevo estilo pictórico, que él dio en llamar “Luminismo” y comenzó a pintar al aire libre, lo que le confirió una gran maestría con la luz. De esta época son obras como “La Vuelta de la pesca” o “La playa de Valencia”.

La ciudad de Valencia le nombró hijo predilecto y le puso su nombre a una calle, además, una exposición realizada en París le dio fama mundial pudiendo luego exponer en Nueva York, Buffalo, Chicago y Boston con gran éxito de crítica.

Sus últimos años

Ya en sus últimos años de vida se centró en su trabajo de retratista haciéndoles retratos a personajes como Machado, Pérez Galdós, El rey Alfonso XIII o Vicente Blasco Ibáñez, además de otros tantos a su familia y a sí mismo. En esa etapa fue académico y profesor de composición y color en la Escuela de Bellas Artes de Madrid.

En 1920 sufrió una hemiplejía que le deja el lado izquierdo del cuerpo paralizado y tres años después, en 1923 en Cercedilla, Madrid, falleció aunque su legado va a quedar hasta el fin de los tiempos.

Gustav Klimt

Gustav Klimt

Biografía

Gustav Klimt nació en Baumgartn, Austria el 14 de julio de 1862 y fue uno de los mayores representantes del modernismo. Sus padres eran grabadores de oro y vivieron en una relativa pobreza. A la edad de 14 años, Gustav, recibió una beca en la Escuela de Artes y Oficios de Viena donde estudió decoración de interiores y pintura. En el año 1888 recibió de manos del emperador Francisco José I de Austria la Orden de Oro al Mérito y fue nombrado miembro honorario de las universidades de Viena y de Múnich. Conoció a la que sería su pareja hasta el fin de sus días, Emilie Flöge, en 1890 aunque sus relaciones amorosas estuvieron marcadas por la infidelidades. Se dice que tuvo 14 hijos. Murió en Alsergrund el 6 de febrero de 1918.

Vida artística

Fundó junto a otros artistas la conocida como Secesión Vienesa en 1897. Un grupo de artistas que quería promocionar a gente joven, exhibir sus obras en el extranjero y que además publicaban una revista con las principales obras de sus miembros.

En 1984 recibió el encargo de pintar 3 obras en el techo del aula Magna de la Universidad de Viena que fueron muy criticadas por su radicalidad, tachada por algunos contemporáneos como pornográfica. Las obras se retiraron y las SS las destruyeron en 1945.

Con la publicación, en 1899, de su obra La Verdad Desnuda, sentó la base de su obra e hizo una declaración de principios con la sentencia de Schiller: “Si no puedes agradar a todos con tus méritos y tu arte, agrada a pocos. Agradar a muchos es malo.”

En 1903 emprendió un viaje por Italia en el recorrió Florencia, Rávena y Venecia empapándose de las obras bizantinas y llegando a su madurez artística. En esa época escribió las siguientes palabras: “No existe ningún autorretrato mío. No me interesa mi propia personalidad como objeto de un cuadro, sino más bien me interesan otras personas, en especial mujeres, otras apariencias…estoy convencido de que como persona no soy especialmente interesante.”

Durante esa época también realizó paisajes con un refinado diseño ornamental.

Tras volver de su viaje de Italia. Klimt se hizo cargo de la decoración del Palacio Stoclet que llegó a convertirse en la síntesis del Art Nouveau de Centroeuropa. Pero sus obras más notables de aquella época fueron los famosísimos “El Beso” y “Retrato de Adele Bloch-Bauer I“. Asimismo, realizó varios retratos de damas de la alta sociedad. Y es que siempre estaba rodeado de compañía femenina y estuvo en más de un escándalo público.

Fama Póstuma

En 1911 recibió el primer premio en la Exposición Universal de Roma. Siete años más tarde murió tras haber superado la gripe española, un infarto y una neumonía. Dejó inacabadas numerosas obras en su taller de las que muchas fueron confiscadas en la dictadura nazi.

Su estética inconfundible y su decadencia marcaron sus obras y lo han convertido, pasados los años. En un referente de la moda y estética contemporáneas. Sus obras alcanzan cifras astronómicas en las subastas de arte e incluso se han realizado películas sobre su vida.

Según él mismo escribió: “estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (…) Si alguien quiere descubrir algo en mí (…) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero”.

LAS ALFOMBRAS PERSAS

El arte se podría considerar como la expresión de la cultura, los sentimientos y los saberes de una persona, un pueblo o una civilización. Y se puede expresar de muchas y variadas formas.

De la que hoy os queremos hablar es del arte plasmado en tejidos: las alfombras persas.

Alfombra persas

Recientes descubrimientos nos han hecho remontarnos a unos 3.500 años atrás para encontrar las primeras manifestaciones de alfombras tejidas a mano por el hombre. Y no ha sido nada fácil, ya que como comprenderéis los tejidos utilizados como lana o seda se degradan con el tiempo y el uso.

La lana y la seda son utilizadas para el terciopelo de la alfombra y la urdimbre y la trama son de algodón. Kurk es el nombre que de le da a la lana de buena calidad, y tabachi a lo que nosotros llamamos borra de la lana. En las alfombras más valiosas el terciopelo también es de seda.

Todas las alfombras persas están anudadas a mano son irregularidades en tamaño, por ello, no dejan de ser piezas únicas de artesanía milenaria.

Y, aunque hoy en día, sean un objeto de lujo, antiguamente eran utilizadas a diario por las tribus nómadas persas, por lo que, en ocasiones, utilizaban en su confección insectos.

Lógicamente, su origen se debió a los crudos inviernos del lugar. Pero lo que empezó siendo algo utilitario, acabó convirtiéndose en una de las máximas expresiones del arte persa. Los artesanos comenzaron a plasmar en ellas dibujos, representaciones o figuras y acabaron especializándose para desarrollar un arte único.

La calidad de una alfombra persa se mide, sobre todo, por el anudado con el que se haya realizado, por su puesto, a mano. Para que nos hagamos una idea, las de mayor calidad contienen aproximadamente 10.000 nudos por decímetro cuadrado.

La decoración de las alfombras persas, como hemos dicho anteriormente, es muy variada aunque, quizás, las que más abunden sean las que contienen el árbol de la vida, nubes, tréboles o jardínes.

Dentro del conjunto de alfombras persas, existen distintos tipos: las Afshar, de excelente calidad y figuras geométricas; las Isfahan, simétricas y con un medallón en el centro; las Kashan, con temas florales, medallón en el centro y curvadas y las Qom, con dibujos de animales y naturaleza, más pequeñas que el resto.

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