Mariano Fortuny y Marsal

Mariano Fortuny

Mariano José María Bernardo Fortuny y Marsal, nacido en el seno de una familia de tradición artesanal el 11 de junio de 1838 en Reus, ha sido uno de los pintores españoles más importantes del siglo XIX.

Infancia y Formación

Huérfano desde los 14 años, su abuelo se hizo cargo de él dándole la educación artística a la que estaba predispuesto.

Durante esos primeros años estudió con Doménec Soberano, pintor de Reus y trabajó con el platero y orfebre miniaturista reusense Antoni Bassa. Después se traslada a Barcelona donde consigue entrar en la Escuela de Bellas Artes de la Lonja, siendo alumno de Pablo Milà y Fontanals, Luis Rigalt y Claudio Lorenzale.

Años después se trasladó a Roma con una pensión de la Diputación de Barcelona. Allí conocería a varios artistas tanto italianos con españoles y entablaría amistad con Eduardo Rosales y Dióscoro Puebla.

Con motivo de la Guerra de Marruecos de 1860, Mariano Fortuny viajó hasta allí a instancias de la Diputación de Barcelona para realizar la crónica gráfica de la contienda, lugar del que se enamoró y le hizo interesarse por otros aspectos. De esa época en La Batalla de Tetuán.

Madurez artística

Una vez de vuelta conoce al que será su futuro suegro, Federico Madrazo, director del Museo del Prado, y se le ofrece la posibilidad de viajar por Europa para ampliar sus conocimientos a través de los museos más importantes.

A la vuelta se casó con Cecilia de Madrazo y con motivo del evento pintó La Vicaría, su obra más famosa. Después de trasladan a Granada, donde pintó varias de sus obras y a donde atrajo a sus más allegados amigos: Martín Rico, Eduardo Zamacois o Jules Worms.

Estuvo viajando por París, Londres y Nápoles, donde alquila una casa en Portici. Allí pintó obras como Desnudo en la playa de Portici o Los hijos del pintor en el salón japonés. Durante su instancia en Italia se le detecta una úlcera de estómago que se complica bastante y le causa la muerte el 21 de noviembre de 1874.

Legado

Sólo un año después de su fallecimiento, las obras que se encontraban en su estudio así como su colección privada, fueron subastadas en el Hotel Drouot en París. Los precios que se alcanzaron fueron desorbitados.

Su muerte a los 36 años truncó un virtuosismo que le marcó como un auténtico genio y le privó de revolucionar la pintura española. Su hijo, Mariano Fortuny y Madrazo siguió sus pasos artísticos y fue un notable pintor, escenógrafo y diseñador español.