Carlos de Haes

Hoy 25 de enero nació uno de los mejores y más prolíficos paisajistas españoles. Fue en el año 1826, en Bruselas y su nombre, Carlos de Haes.

Fue el primogénito de familia numerosa, siete hermanos, cuyos miembros eran comerciantes y financieros que debido a problemas económicos tuvieron que trasladarse a vivir al sur de España, en concreto a Málaga.

Allí Carlos de Haes estudió con Luis de la Cruz y Ríos hasta que se trasladó de nuevo a Bélgica para perfeccionar su arte y estudió con Josep Quinaux. En Bélgica estableció contacto con las vanguardias europeas y tomó, por primera vez, contacto con la pintura al aire libre. Algo que se convertiría en su pasión.

A su vuelta a España consigue varios premios y se hace catedrático de paisajismo en la Escuela Superior de Pintura de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando.

Durante un período de 5 años, se dedicó a enseñar a sus alumnos haciendo excursiones a distintos lugares de Europa lo que supuso una gran generación de paisajistas españoles.

En 1876 contrajo matrimonio con Inés Carrasco Montero aunque apenas un año después enviudó al fallecer su esposa en el parto. Desde entonces, Carlos de Haes se volcó en sus obras y en recorrer los paisajes de Normandía, Bretaña y el País Vasco.

Su muerte acaeció el 17 de junio de 1898 a la edad de setenta y dos años en Madrid.

Toda su obra quedó bajo responsabilidad de Jaime Morera y Luis Roig, grandes amigos del artista. La mayoría de sus obras fueron expuestas en el Museo de Arte Moderno aunque la misión de mantener sus obras en un mismo lugar no fue posible. De hecho, hoy en día, podemos verlas en el Museo de Málaga, el Museo de Arte de Jaime Morera y el Museo del Prado, que posee 183 obras. Su legado es de más de cuatro mil cuadros.

Museo de Arte Moderno

Entre sus discípulos más importantes encontramos a Jaime Morera, Aureliano de Beruete y Darío de Regoyos.

Su ideal según él fue: “el fin del arte es la verdad que se encuentra en la imitación de la naturaleza, fuente de toda belleza por lo que el pintor debe imitar lo más fielmente posible la naturaleza, debe conocer la naturaleza y no dejarse llevar por la imaginación.”

Aunque no se le ha considerado totalmente plenairista, pintores que realizan sus obras al aire libre, sí que fue un revolucionario que le dio al paisajismo la importancia que debía de tener dentro de la historia del arte.