Fray Bartolomeo

Fray Bartolomeo nació el 28 de marzo de 1472. Su nombre real era Baccio della Porta hasta que ingresó en la Orden de los Dominicos en el año 1500.

Considerado uno de los grandes artistas del Renacimiento, nació en la localidad de Savignano di Prato, muy cerca de Florencia. Gracias al apadrinamiento de Benedetto da Maiano entró en el taller de Cosimo Rosselli como aprendiz hasta que conoció la obra de Leonardo Da Vinci y decidió dejarlo para colaborar con Mariotto Albertinelli.

Durante esa época pintó su famoso retrato de Fray Girolamo Savonarola que hoy en día se encuentra en el Museo Nacional de San Marco en Florencia y el fresco del Juicio universal que realizó por encargo para el Hospital de Santa María Nuova.

El 26 de julio del año 1500 se convierte en fraile dominicano cambiando su nombre por Fray Bartolomeo y abandonando la pintura durante unos años hasta que le pidieron que se hiciera cargo del taller del monasterio de San Marco. Durante esa etapa realizó la obra de La Visión de San Marco. Conoció a Rafael en una de sus visitas a Florencia teniendo la oportunidad de aprender de él la utilización de la perspectiva. Su amistad llegó al punto de que Rafael terminó dos obras del monje.

Después pintó Dios Padre, Santa María Magdalena y Santa Catherine de Siena, el retablo de Madonna y el niño con los santos y el retablo de la Sala del Consiglio de Florencia durante una estancia que estuvo en Venecia.

En 1513, Fray Bartolomeo, viajó a Roma para pintar Pedro y Pablo, San Marcos Evangelista y el Banquete de Venus (encargo del duque Alfonso I de Este de Ferrara), entre otras.

Al término, regresó a Florencia, donde falleció en el año 1517.

La calidad de las obras de Fray Bartolomeo es indiscutible consiguiendo darle a las mismas la luz y sombra, el color y el trazo justo para sus admirables figuras que recreaban la anatomía humana a la perfección, siendo de los primeros artistas que utilizó maniquíes articulados para intentar recrear, de la manera más fehaciente posible, los movimientos y articulaciones humanas.

Josep Guinovart

Josep Guinovart fue un pintor catalán que comenzó como pintor de brocha gorda y supo hacerse un lugar entre los más grandes artistas de su época.

Nació el 20 de marzo de 1927 en Barcelona, hijo de un gran aficionado a la música que le inculcó y le animó a explotar su lado artístico a todos los niveles.

Durante la Guerra Civil española se trasladaron a Ballcaire, Agramunt y a una pequeña cabaña lejos de todo núcleo urbana donde se enamoró de la naturaleza teniendo un contacto directo con ella.

Una vez acabada la guerra se trasladaron a vivir a Barcelona y es cuando empieza a trabajar de pintor de brocha gorda yendo a aprender el oficio a la Escuela de Maestros Pintores. Mientras tanto empieza a pintar sus pequeñas obras al óleo. Estudió también en la Escuela de Artes y Oficios de la Lonja de Barcelona consiguiendo una beca para realizar dibujos al natural.

Tras realizar su primera exposición se da cuenta de que su vocación es la pintura, a lo que empieza a dedicarse más seriamente. Tras ello se empezó a relacionar con artistas del Dau al Set como el pintor Joan Ponc o el poeta Joan Brossa quienes influenciaron artísticamente a Josep Guinovart.

Tras ello decide abandonar definitivamente la pintura de paredes para dedicarse exclusivamente a su arte consiguiendo además una beca del Instituto francés que le permitiría estudiar en París durante 9 meses. Los más determinantes de su vida artística.

A partir de ahí su vida y su trabajo se centran en la investigación de materiales para sus obras y en la experimentación con todo tipo de temáticas, elementos y elaboraciones. Realiza varias decoraciones de escenografías teatrales, esculturas y cuadros llenos de mensajes políticos y sociales. Fundó el grupo artístico llamado Taull junto a otros artistas del momento como Tápies, Cuixart o Tharrats.

En 1972 se traslada durante una temporada a Cuba y México, descubriendo unas culturas que le fascinaron y le abrieron los sentidos rompiéndole los esquemas que tenía sobre el hombre occidental.

Cuando regresó a España se dedicó también al trabajo de grabador, realizando varias ediciones de litografías para una editorial barcelonesa.

En el año 1994 inauguraron un museo dedicado íntegramente a su obra en la localidad de nacimiento de su madre en Agramunt. En 2006 diseñó una bodega catalana y un año después, en 2007 sufrió un infarto que no pudo superar falleciendo unos días después. Tenía 80 años y una grandísima obra detrás.

A día de hoy se le considera un personaje imprescindible del arte catalán que supo expandir su capacidad artística a varios niveles. Tras su muerte se creó la Fundación Josep Guinovart quien sigue difundiendo su obra.

Georges de La Tour

A Georges de La Tour se le puede considerar el pintor renacido, ya que durante más de tres siglos su obra, vida y arte se perdió en el olvido sin saber muy bien por qué.

Poco se sabe sobre él, más que nació en Vic-sur-Seille, dentro del ducado de Lorena, Francia el 13 de marzo de 1593. Parece ser que fue el segundo de los siete hijos que tuvieron el tahonero Jean de La Tour y la panadera Sibylle Mélian.

No se sabe muy bien pero parece que viajó a Italia y a los Países Bajos en alguna ocasión, ya que así lo demuestran sus influencias artísticas.

Casó en el año 1617 con la hija de un tesorero del duque de Lorena llamada Diane Le Nerf, con quien tuvo diez hijos, de los cuales sólo sobrevivieron tres de ellos, Étienne, Claude y Chrétienne.

Tras instalarse en la capital de Lorena, Lunéville, abrió un estudio en el acogió a numerosos aprendices, entre ellos a su hijo Étienne. Durante esa próspera época, abundó el trabajo y tuvo varios encargos del duque Enrique II, del gobernador francés Henri de la Ferté-Senneterre y además tuvo pensión real.

En 1630 todo se vino a pique con las penurias que empezó a vivir la región de Lorena entre las que destacaron la peste, la Guerra de los Treinta Años, tumultos, incendios, etc. Por ello, Georges de La Tour se fue a París para ser el pintor real de Luis XIII.

En 1652, tanto su mujer como él murieron de peste.

A lo largo de su vida tuvo una exitosa carrera exponiendo sus obras en toda la corte de Lorena, en las paredes de los palacios de Luis XIII e incluso tuvo varios de ellos en la colección privada del Cardenal Richelieu.

Su estilo es muy determinado y está supeditado al uso de una solo fuente de luz, llevando el tenebrismo a su obra.

Se puede decir que tuvo dos épocas diferenciadas en las que su estilo era muy personal. En la primera época hablamos de cuadros diurnos y equilibrados y en la segunda destacan los nocturnos más rigurosos.

La iluminación de sus obras proviene de una vela y son monocromáticas. Sólo utiliza el rojo y el negro para sus obras nocturnas y el blanco y el morado para las diurnas.

La temática que utiliza para sus obras también varía. Aunque siempre en el mismo estilo, pintó escenas religiosas, devotas, de género. Pero su mayor característica es que pintaba mujeres con los rasgos contenidos, serias, dedicadas, piadosas. Y nunca tocó el tema religioso de la Pasión, ya que más bien se centraba en escenas de santos que curaban la peste o natividades. Tampoco pintó nunca retratos.

A día de hoy, parece ser que se le han adjudicado 70 obras, de las cuales 31 están ahora mismo en el Museo del Prado en una exposición dedicada exclusivamente a dar a conocer a uno de los grandes artistas franceses del tenebrismo.

 

Piet Mondrian

Pieter Cornelis Mondriaan nació el 07 de marzo del año 1872 en la localidad de Amersfoort, Holanda, siendo el segundo hijo de los cinco que tuvieron el maestro calvinista Pieter Cornelis Mondriaan y su esposa Johanna Christian Kok.

Comenzó sus estudios en la Academia Estatal de Arte de Ámsterdam donde tuvo como maestro a August Allebé y donde, principalmente, pintó paisajes en lo que se denomina su período naturalista. Pero tras conocer la obra cubista de Picasso y Braque, se trasladó a París en el año 1912 donde aprendió los principios cubistas aunque enseguida se fue hacia la abstracción.

 

Regresó a los Países Bajos en la I Guerra Mundial y conoció a Theo Van Doesburg con quien fundó la revista De Stjil, de estilo neoplasticismo, como lo llamaba el propio Piet Mondrian.

Tras vivir varios años entre París y Londres, en el año 1940, Mondrian se trasladó a Nueva York donde murió cuatro años después debido una pulmonía.

Su dedicación a la abstracción geométrica  le hizo buscar la estructura básica del universo a través de los colores y los planos geométricos, eliminando las curvas y las características sensoriales.

De hecho, es principalmente conocido por sus composiciones rectangulares en amarillo, rojo, negro y azul que están separadas por gruesas líneas negras buscando el arte puro.

Su obra puede verse en el Museo Municipal de La Haya donde se puede ver toda la evolución de Piet Mondrian hasta su última obra inacabada La Victoria Boogie Woogie.