Josep Guinovart

Josep Guinovart fue un pintor catalán que comenzó como pintor de brocha gorda y supo hacerse un lugar entre los más grandes artistas de su época.

Nació el 20 de marzo de 1927 en Barcelona, hijo de un gran aficionado a la música que le inculcó y le animó a explotar su lado artístico a todos los niveles.

Durante la Guerra Civil española se trasladaron a Ballcaire, Agramunt y a una pequeña cabaña lejos de todo núcleo urbana donde se enamoró de la naturaleza teniendo un contacto directo con ella.

Una vez acabada la guerra se trasladaron a vivir a Barcelona y es cuando empieza a trabajar de pintor de brocha gorda yendo a aprender el oficio a la Escuela de Maestros Pintores. Mientras tanto empieza a pintar sus pequeñas obras al óleo. Estudió también en la Escuela de Artes y Oficios de la Lonja de Barcelona consiguiendo una beca para realizar dibujos al natural.

Tras realizar su primera exposición se da cuenta de que su vocación es la pintura, a lo que empieza a dedicarse más seriamente. Tras ello se empezó a relacionar con artistas del Dau al Set como el pintor Joan Ponc o el poeta Joan Brossa quienes influenciaron artísticamente a Josep Guinovart.

Tras ello decide abandonar definitivamente la pintura de paredes para dedicarse exclusivamente a su arte consiguiendo además una beca del Instituto francés que le permitiría estudiar en París durante 9 meses. Los más determinantes de su vida artística.

A partir de ahí su vida y su trabajo se centran en la investigación de materiales para sus obras y en la experimentación con todo tipo de temáticas, elementos y elaboraciones. Realiza varias decoraciones de escenografías teatrales, esculturas y cuadros llenos de mensajes políticos y sociales. Fundó el grupo artístico llamado Taull junto a otros artistas del momento como Tápies, Cuixart o Tharrats.

En 1972 se traslada durante una temporada a Cuba y México, descubriendo unas culturas que le fascinaron y le abrieron los sentidos rompiéndole los esquemas que tenía sobre el hombre occidental.

Cuando regresó a España se dedicó también al trabajo de grabador, realizando varias ediciones de litografías para una editorial barcelonesa.

En el año 1994 inauguraron un museo dedicado íntegramente a su obra en la localidad de nacimiento de su madre en Agramunt. En 2006 diseñó una bodega catalana y un año después, en 2007 sufrió un infarto que no pudo superar falleciendo unos días después. Tenía 80 años y una grandísima obra detrás.

A día de hoy se le considera un personaje imprescindible del arte catalán que supo expandir su capacidad artística a varios niveles. Tras su muerte se creó la Fundación Josep Guinovart quien sigue difundiendo su obra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *