Baltasar Lobo

Hoy 22 de febrero de 2016 se cumplen 106 años del nacimiento, en Cerecinos de Campos (Zamora) de uno de nuestros grandes escultores, Baltasar Lobo.

Su familia, de origen humilde, trató siempre de dar la educación que merecían a sus hijos pagándoles los estudios que quisieron. Su padre, carpintero de profesión, tenía un pequeño taller de carretería que le hubiera gustado ceder a su hijo, pero este tenía otras aspiraciones. Hombre inteligente y cultivado, le quiso inculcar a sus hijos el amor por la lectura y la lucha de los obreros. Realizaba reuniones políticas en su taller y fue alcalde del pueblo.

Baltasar Lobo estudió primero en la Escuela Cervantes de Benavente entrando en contacto con algo que le influyó en toda su obra, las formas cicládicas griegas. Después se trasladó a Valladolid para estudiar con el maestro escultor Ramón Núñez y entrar en la Escuela de Artes y Oficios. Ya en 1927 marchó a vivir a Madrid para disfrutar de una beca en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que sólo pertenece unos meses para entrar a trabajar con el poeta anarquista Ángel Garzón junto con el que entra  formar parte del movimiento anarquista.

Deja definitivamente Zamora junto a su familia para establecerse en Madrid cuando estalla la Guerra Civil. Allí muere su padre, víctima de un bombardeo en el que también quedaron destruidas varias de sus obras.

Durante la Guerra conoce a la abogada y escritora Mercedes Comaposada Guillén, nueve años mayor que él, con quien se casa y exilia a París. Allí se hace amigo de Picasso, quien le ayudó en los momentos difíciles, y de Henri Laurens.

Será esa la época en la que comenzará a realizar exposiciones individuales por toda Europa acrecentando su fama internacional. En los años ochenta empieza a exponer en su tierra, celebrando su primera exposición en Zamora (1984) y siendo homenajeado en la VIII Bienal que se celebra de esta ciudad (1986).

Falleció en París a la edad de 83 años cuando aún estaba inmerso en la creación de nuevos proyectos que se iban a ubicar en Zamora, su tierra natal, a la que nunca dejó de estar vinculado.

Sus esculturas, características por su volumen, su perfección en el moldeado, la plasticidad táctil y la luminosidad de sus obras, tienen una belleza etérea reconocida mundialmente y ganadora de varios premios y distinciones.

Hoy en día podemos ver su obra expuesta en el Museo de Baltasar Lobo, entre otras muchas ubicaciones repartidas por todo el mundo.

Lin Fengmian

Lin Fengmain

Lin Fengmain, originariamente Lin Shaoqiong, nació el 22 de noviembre de 1900 en Meixian, Guangdong y fue hijo de pintor perteneciente a una familia de canteros.

Considerado uno de los maestros y artistas más destacados e importantes del siglo XX en China, ya desde pequeño tuvo una apasionante relación con la pintura tradicional que exploró gracias a las enseñanzas de su padre.

En 1920 viajó a Europa, en concreto a París y Berlín, para estudiar el arte occidental y empaparse de las técnicas y el estilo del arte impresionista, fauvista y primitivista. Estudió en el Instituto de Bellas Artes de Dijon y la Academia Nacional de Bellas Artes de París, exponiendo incluso en el Salón de Otoño de París.

A su vuelta a China, en 1925, le nombraron director de la Escuela Estatal de Arte Vocacional de Beijing y, más tarde, de la Escuela Nacional de Arte de Hangzhou. Colaboró en la creación de la Academia Nacional de Arte, del Movimiento de Arte Chino y se dedicó de lleno a sus obras, sus clases y sus escritos sobre el arte chino y el occidental.

Desgraciadamente, su carrera se truncó por las guerras y muchas de sus obras fueron destruidas. Se le criticó su manera de pensar y denunciado por el denominado Grupo de los Cuatro, pasó cuatro años en la cárcel. Antes de ello, él mismo destruyó su obra.

En el año 1977, tras haber salido de la cárcel y haber rehecho sus obras, se trasladó a vivir a Hong Kong hasta el día de su muerte acaecido el 12 de agosto de 1991.

Su Obra

Apasionado del arte, absorbió toda la información que pudo de las corrientes artísticas occidentales cogiendo de ellas las técnicas que más le interesaron para utilizarlas en sus obras de carácter tradicional.

Sus obras tienen vida, movimiento, delicadeza, armonía y una manera de romper las convenciones que sorprendieron a muchos por la manera tan personal que tenía de emplear los tonos brillantes. Pero, eso sí, sin perder ni un ápice el lenguaje visual que tiene la pintura oriental.

Durante muchos años, su obra fue rechazada por no ser adecuada para servir a la nueva sociedad aunque al final se nos ha permitido verla sin prejuicios.

Xia Gui

Xia Gui fue un pintor chino perteneciente a la Dinastía Song del que muy poco se sabe y del que se conservan muy pocas obras. Sólo se sabe que fundó, junto con Ma Yuan, la escuela de arte llamada Ma-Xia, que fue una de las más importantes de la época.

Biografía

Se cree que nació en Hangzhou, que trabajó en la Academia de Pintura Imperial bajo el reinado de Ningzong y que parece estar influenciado por el artista chino Li Tang, aunque no se sabe si fue su maestro.

Aun así está considerado uno de los grandes artistas clásicos chinos aunque se fama y popularidad decayeron bastante a su muerte al igual que la de otros muchos artistas de la época de los Song. Muchas artistas, sin embargo, le tomaron como referente imitando su estilo e inspiración. Su importancia artística desapareció hasta bien entrado el siglo XX.

Su Obra y Estilo

Era apodado Xia de la Mitad del Espacio por la manera de distribuir el espacio en sus pinturas.

Las pocas obras que ha llegado hasta nuestros días se han conservado gracias a la técnica empleada por aquel entonces por todos los pintores de Academia Song: las hojas de álbum.

Su estilo, sin embargo, es totalmente personal ya que solamente utiliza como elementos de pintura, la tinta y el agua, con las que tiene una técnica asombrosa y eso da origen a unas obras muy detalladas y complejas.

En cuanto a sus obra, realizadas en rollos de mano, tenemos que decir que aunque se conservan muy pocas, son una gran muestra de sus impresionantes técnicas. La obra más conocida de este tipo se llama  Vista pura y remota de arroyos y montañas, conservada incompleta. Se trata de un rollo 9 metros de largo de olas de tinta graduales y extremadamente sutiles cuyas pinceladas se superponen unas a otras creando el efecto de niebla y cielo infinito.

De sus obras destaca la escritura elíptica y audaz insertada en el espacio del paisaje, además de una profunda intuición para captar la esencia más pura de la naturaleza. Fue rechazado por los letrados chinos, pero ejerció una notable influencia en Japón.

Algunas de sus obras las podemos ver en el Museo de Arte de Tokio o en el Museo de Bellas Artes de Boston.

Salvador Dalí

Salvador Dalí, máximo representante del surrealismo, nació en Figueras el 11 de mayo de 1904 en el seno de una familia acomodada. Su padre era Salvador Dalí i Cusí, abogado y notario y su madre, Felipa Doménech i Ferrés.

Fue pintor, escenógrafo, escultor, grabador e incluso escritor.

Biografía

Su amor por el arte le vino de muy joven alentado por su madre, que veía en él a alguien con mucho talento. A la edad de 12 años se empezó a interesar por la pintura contemporánea cuando conoció a Ramón Pichot.

Cuando contaba con 16 años, su madre falleció a consecuencia de un cáncer de ovarios, uno de los golpes más fuertes de su vida y su padre se casó con la hermana de esta, algo que Salvador Dalí nunca aceptó.

En 1922, con 18 años, se trasladó a Madrid, a la famosa residencia de estudiantes donde conoció a Federico García Lorca, Luis Buñuel y Pepín Bello mientras acudía a sus clases en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En esta época ilustró el poemario de un compañero suyo y se dice que tuvo una apasionada relación con Lorca.

Expulsado de la residencia en 1926, viajó a París donde conoció a su admirado Pablo Picasso y su imbuyó en las obras y estilos de Zurbarán, Rafael, Velázquez, de quien copió su característico bigote y Vermeer.

Durante esa época colaboró en el cortometraje “Un perro andaluz” de su gran amigo Luis Buñuel y conoció a la que sería su esposa y musa, Gala, casada en aquel entonces con el poeta francés Paul Éluard.

Debido a su relación con ella tuvo un encontronazo irreparable con su padre que no aceptaba ni eso ni que estuviera rodeado de artistas surrealistas que, según él, cometían verdaderas abominaciones. Fue desheredado y no volvió a tener relación con él.

Gala y Dalí se casaron por lo civil en el año 1934 y por la iglesia en 1958.

El mismo año de su boda civil, marchó a Nueva York, donde levantó un revuelo bastante grande con la exposición que llevó y por el comportamiento tanto de él como de su esposa Gala en una fiesta de disfraces que realizaron para ellos. Dalí tuvo que pedir disculpas públicas.

Junto con su mecenas, Edward James, creó dos de los iconos más representativos del momento, el sofá labio de Mae West y el reloj langosta.

Durante su estancia en Estados Unidos, escribió su biografía, una novela, los catálogos de sus exposiciones, un guión cinematográfico, decoró algún que otro escaparate, diseño ilustraciones y decorados de alguna película.

Ya a su regreso a España, Salvador Dalí, rodó un anuncio televisivo para una marca de chocolate, diseño el logo de Chupa Chups, fue responsable creativo de Eurovisión y Juan Carlos I le concedió el título de Marqués de Púbol.

En 1982, su esposa Gala, falleció, lo que le sumió en una inmensa depresión que le hizo perder las ganas de vivir llegando a protagonizar sospechosos accidentes que más bien parecían suicidios.

El 23 de enero de 1989 falleció a los 84 años en su casa de Figueras y escuchando su obra favorita de Wagner, Tristán e Isolda.

Declaró al Estado Español heredero universal de toda su obra.

Su  obra

Uno de sus símbolos más conocidos, que además adorno su museo de Figueras, era el huevo. Él lo enlazaba con los conceptos de esperanza y amor. También recurrió a otros símbolos como el elefante, las hormigas, el caracol o las langostas.

Realizó más de 1.500 obras pictóricas más sus esculturas, escritos, litografías, vestuarios, escenografías, libros, etc. La mayoría de ellas están en el Teatro-Museo Dalí de Figueras, aunque hay otras en el Museo Reina Sofía, la Salvador Dalí Gallery de Pacific Palisades (California), el Espace Dalí de Montmartre (París), o el Dalí Universe de Londres.

En sus obras, Dalí es excesivamente minucioso en los detalles, mezclando siempre lo real con lo imaginario, la vida con la muerte, la paranoia que tanto le acompañó en sus delirios surrealistas, el simbolismo o la hiper realidad.

A través de sus obras y siguiendo los dictados de las teorías freudianas, el artista saca a la luz los aspectos más ocultos de su vida erótica, sus fantasías y sus deseos. Con un surrealismo que él consideraba apolítico y que en más de una ocasión le dio más de un problema, sus obras pueden considerarse atemporales y difíciles de clasificar. Como él decía: “que no conozca el significado de mi arte, no significa que no lo tenga”.

Un icono del arte y del mundo moderno que ha sido estudiado, imitado, envidiado, criticado, juzgado y estudiado con el mismo fervor.

Carlos de Haes

Hoy 25 de enero nació uno de los mejores y más prolíficos paisajistas españoles. Fue en el año 1826, en Bruselas y su nombre, Carlos de Haes.

Fue el primogénito de familia numerosa, siete hermanos, cuyos miembros eran comerciantes y financieros que debido a problemas económicos tuvieron que trasladarse a vivir al sur de España, en concreto a Málaga.

Allí Carlos de Haes estudió con Luis de la Cruz y Ríos hasta que se trasladó de nuevo a Bélgica para perfeccionar su arte y estudió con Josep Quinaux. En Bélgica estableció contacto con las vanguardias europeas y tomó, por primera vez, contacto con la pintura al aire libre. Algo que se convertiría en su pasión.

A su vuelta a España consigue varios premios y se hace catedrático de paisajismo en la Escuela Superior de Pintura de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando.

Durante un período de 5 años, se dedicó a enseñar a sus alumnos haciendo excursiones a distintos lugares de Europa lo que supuso una gran generación de paisajistas españoles.

En 1876 contrajo matrimonio con Inés Carrasco Montero aunque apenas un año después enviudó al fallecer su esposa en el parto. Desde entonces, Carlos de Haes se volcó en sus obras y en recorrer los paisajes de Normandía, Bretaña y el País Vasco.

Su muerte acaeció el 17 de junio de 1898 a la edad de setenta y dos años en Madrid.

Toda su obra quedó bajo responsabilidad de Jaime Morera y Luis Roig, grandes amigos del artista. La mayoría de sus obras fueron expuestas en el Museo de Arte Moderno aunque la misión de mantener sus obras en un mismo lugar no fue posible. De hecho, hoy en día, podemos verlas en el Museo de Málaga, el Museo de Arte de Jaime Morera y el Museo del Prado, que posee 183 obras. Su legado es de más de cuatro mil cuadros.

Museo de Arte Moderno

Entre sus discípulos más importantes encontramos a Jaime Morera, Aureliano de Beruete y Darío de Regoyos.

Su ideal según él fue: “el fin del arte es la verdad que se encuentra en la imitación de la naturaleza, fuente de toda belleza por lo que el pintor debe imitar lo más fielmente posible la naturaleza, debe conocer la naturaleza y no dejarse llevar por la imaginación.”

Aunque no se le ha considerado totalmente plenairista, pintores que realizan sus obras al aire libre, sí que fue un revolucionario que le dio al paisajismo la importancia que debía de tener dentro de la historia del arte.

Feng Shui

Según el libro de los sepulcros o Zhang Shu, el Feng Shui “se fundamenta sobre principios de la metafísica china: el Ba Gua, los Cinco elementos y el concepto de energía Chi”.

Significa agua y viento y estudia el flujo de energía vital que determina la influencia de la misa en las casas y sus habitantes.

Inicios del Feng Shui

Los primeros conocimientos que se tienen del Feng Shui vienen del 300 a.a. C en donde ya era una práctica común que se aplicaba en las casas y las sepulturas de los difuntos. Los Fang Shih eran unos sabios muy poderosos que practicaban la geomancia, adivinación a través de la observación del paisaje para saber dónde debían de construirse los palacios, las casas y las tumbas. Alcanzó su máximo esplendor durante la dinastía Tang y era considerada como asunto de estado. Sólo las construcciones del emperador y sus nobles tenían acceso a la construcción según el Feng Shui. Con la instauración de la República se le consideró una práctica proscrita. En occidente entró gracias a un monje budista en los años 80.

Escuelas de Feng Sui

Las escuelas básicas de Feng Shui son dos y se denominan San Yuan y San He.

San Yuan se traduce como “Tres períodos” y en ella se utiliza una brújula para encontrar los lugares más favorables. Creada por Shao Yong, su máxima difusión se dio durante la dinastía Ming.

San He. Su traducción es “Tres armonías” y consiste en observar el paisaje para así poder dilucidar sus criterios de armonía.  Viene dada por el ciclo de los Cinco Elementos: Agua, Tierra, Fuego, Madera y Metal que los analiza en busca de la energía de la Naturaleza.

Pero el fin último del Feng Shui es conocer y comprender el flujo del Chi, la energía primordial del Universo para así concentrarla dentro de las viviendas y traer los mayores beneficios a sus habitantes.

El Ba Gua

El Ba Gua es un conjunto de símbolos que describe las fuerzas que operan en el universo y la forma en que interactúan entre ellas. Es una división del espacio en cuestión en nueve zonas, bien diferenciadas, que tienen distinto significado y que nos ayudarán a encontrar el mejor lugar para la colocación de las cosas en un espacio. Tiene siete áreas:

Área del Romance. Se encuentra en la esquina derecha que esté más alejada de la puerta de la habitación. Es un área para expresar la relación de pareja y por ello es bueno poner allí fotografías o algo que represente a tu ideal de pareja, recuerdos u objetos decorativos que representen una pareja.

Área del Futuro. Es la que está justo enfrente de la puerta y nos conecta con nuestro futuro, por lo que es bueno elegir allí algo que represente lo que deseamos para el mismo. No debe de estar vacío ni desordenado.

Área del Poder. Es la pared de la izquierda, la de la autoestima, por lo que debemos decorarla con nuestros triunfos o valías.

Área de la Sabiduría está inmediatamente a la izquierda de la puerta de entrada a la habitación. Coloca en este lugar los libros o las fuentes de información que representen para ti las lecciones más preciosas de tu existencia.

Área de la Amistad está inmediatamente a la derecha de la puerta y tiene una función: “Trata a los demás como quisieras que te trataran a ti mismo”. Así que coloca aquí objetos que den la bienvenida a quien entre.

Área de las Creaciones está en el trozo que hay entre el área de la amistad y la Pareja y está relacionada con el legado que dejaremos atrás. Fotos de los hijos sería lo ideal.

Área de la Comunidad. Se sitúa entre el área de la Sabiduría y le de Poder y es la que nos acerca a la comunidad en la que vivimos. Ideal para el ordenador, la televisión…

La importancia de los colores en el Feng Shui

Los colores que se utilizan en el Feng Shui para encontrar la armonía perfecta son:

El Blanco, representa la pureza y trasmite limpieza. Se suele utilizar en los dormitorios y en los baños.

El Rojo, se debe de utilizar moderadamente y sirve para dirigir el flujo del chi hacia un lugar determinado. Algún elemento decorativo de ese color puede dar la pincelada perfecta.

El Negro absorbe la luz y creo un ambiente de misterio utilizado en toques decorativos. También añade sofisticación al habitáculo.

El Amarillo es el más luminoso y alegre. Ideal para la cocina y los dormitorios de los niños.

El Verde conecta los sentidos con la naturaleza. Es tranquilizante y, por lo tanto, ideal para los dormitorios, sala de estar o lugares donde vayamos a generar ideas, como un despacho.

El Azul es sedante y permite hacer los espacios más grandes. Favorece la concentración y el descanso.

El Rosa es relajante por lo que es fantástico para los dormitorios.

El Naranja da calidez y no es tan excitante como el rojo.

El Púrpura expresa autoridad y debe mezclarse con colores de tonos pasteles, aunque con el gris es con el que mejor funciona.

Los colores tierra dan equilibrio, seguridad y comodidad ya que nos recuerdan a la naturaleza que nos rodea. Los más utilizados son el crudo y el beige.

Otros elementos del Feng Shui

Otros elementos del Feng Shui importantes a tener en cuenta a la hora de decorar un ambiente son los siguientes:

Las Luces. Son muy efectivas para activar el flujo de Chi colocadas a la entrada de la casa y combinadas con espejos ayudan a anular las energías negativas.

Las Campanitas moderan el flujo, sobre todo, en los pasillos muy largos.

Las Fuentes acumulan la prosperidad y son muy beneficiosos.

Las piedras o esculturas representan a la Tierra y aportan estabilidad en la pareja y en el trabajo.

Las Flautas de Bambú también son símbolo de equilibrio y armonía.

Muchos más son los elementos que componen el Feng Shui y que pueden dar la armonía que necesitamos para nuestra vivienda. Además de la ubicación, el espacio, la temperatura, etc. Cada casa es un mundo y hay que buscarle su lugar dentro del flujo del Chi, por lo que se queréis hacerlo, tendréis que hacerlo de una manera personalizada.

El Arte Oriental

El Arte Oriental

El Arte Oriental, elegante, sencillo y desconocido hasta hace relativamente poco es tan complejo como el occidental y tuvo una gran importancia en su civilización.

De una sensibilidad refinada, cada trazo y cada escritura, pictograma, dibujo, etc. tienen formas equilibradas y rítmicas que se convirtiendo en algo impresionante y que aprovecha todos los sentidos para darle una repercusión más allá del meramente visual.

Además, todo su arte tiene una simbología compleja que sabe aunar lo tradicional con lo moderno sin dejar de lado todas las preocupaciones que esta maravillosa civilización ha dejado en herencia a las generaciones actuales.

No dejemos de pensar que se trata de un arte que nació junto con la historia en sí. De hecho, se han encontrado las primeras muestras de ello en diversos soportes como la piedra o los huesos de animales. Arte simple que representaba lo cotidiano, se convirtió en algo totalmente diferente cuando se inventó la caligrafía, que le confirió la sofisticación que ha llegado a nuestros días.

Temática y estilos

Su temática siempre ha estado más encauzada a elevar lo natural, la esencia de las cosas, y yin y el yan sin darle tanta importancia al ser humano más que para representar algo episódico que permita dar una enseñanza moral o filosófica.

Sus principales estilos han sido dos:

  • El Pincel fino, prácticamente decorativo, muy meticuloso.
  • El Pincel libre, más espontáneo y descuidado.

Podemos afirmar, sin ninguna duda, que el Arte Oriental está totalmente alejado del occidental ya que sus motivaciones son distintas debido a la diferencia de creencias, tradiciones e historia.

Características

Sus obras están llenas de paisajes que representan la forma más poética de su arte. Su originalidad en la mezcla de texto y pintura es única y le da un sentido que va más allá del arte queriendo transmitir sensaciones y pensamientos universales a la hora de percibir la naturaleza.

Para ello utilizan casi exclusivamente la tinta china a través de varias técnicas. Esto permite mostrar la monumentalidad de los paisajes y los fenómenos naturales que los acompañan.

Claro ejemplo de este estilo artístico es la obra de Jing Hao, pintor de la Dinastía Tang pincelada y sus categorías.

  • El Jing. Necesidad del artista de expresar los cambios.
  • El Bi. Habilidad con el pincel
  • El Mo. Habilidad con la tinta.

Los materiales que utilizaban para realizar sus obras eran de lo más básico y se consideraban casi símbolos. Se les llama los cuatro tesoros:

  • El Pincel. Antiguamente se elaboraban con marfil, jade, oro…hoy en día están elaborados con plástico o bambú.
  • La Tinta.
  • Los Tinteros.
  • El Papel.

La búsqueda del ritmo, la espontaneidad y la expresividad basados en el trazo y en la abstracción de una idea y concepto que les confiere el uso de la palabra han sido los determinantes de un arte que, a día de hoy, está teniendo la aceptación e importancia que durante tanto tiempo se le ha negado.

Wu Guanzhong

Biografía

Wu Guanzhong nació en Yixing, Jiangsu el 29 de agosto de 1919. Estudió en la Escuela Industrial de Zhejiang ingeniería aunque un año más tarde se pasó a la Academia Nacional de Artes de Hangzhou. Allí estudió pintura bajo las órdenes de Pan Tianshou.

Para ampliar sus conocimientos y conocer de primera mano el arte occidental, viajó a París en 1947 donde se matriculó en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts.

Durante la Revolución Civil fue enviado a un campo de trabajo rural  y se le prohibió enseñar y pintar durante 2 años, ya que su educación occidental y su arte revolucionario no casaban con lo establecido. Para evitar de alguna manera su castigo, destruyó la mayor parte de sus obras aunque no le valió de nada.

A su vuelta a China, Wu Guanzhong fue maestro en la Academia de Arte de Beijing durante 3 años, en los cuales se centró en enseñar a sus alumnos el arte occidental que tanto le gustó. Al finalizar en la Academia se trasladó a la Universidad Tsinghua de Beijing, y luego a la Escuela Normal College de Bellas Artes de Beijing.

Su obra y legado

El legado que ha dejado como artista es inmenso. Sólo para que os hagáis una idea, en el año 2008 donó 133 de sus obras al Museo de Arte de Singapur. Y no sólo su obra es inmensa sino que su arte contiene lo mejor del espíritu de su patria mezclado con la influencia occidental que tanto le marcó y el estilo contemporáneo que hizo de su obra una de las más importantes de su país.

Sus obras están llenas de paz, armonía entre lo antiguo y lo nuevo, con aire fresco. Tal y como él mismo dijo: “El arte tiene el poder de mover y hacer mejores los corazones humanos. La función esencial del arte no es otra que la de mejorar el amor de la gente por la belleza. Todavía ahora muchos de nosotros hemos perdido ese sentido. Algunos buscan la similitud pero el realismo falla tras las apariencias de las cámaras. Por otra parte, las verdaderas pinturas deben tener corazón, sentimientos y expresiones personales. Buscar la originalidad en las formas visuales y en el lenguaje artístico, transmitir con ellas, es difícil y desafía cualquier fórmula. Por eso, desarrollar tu estilo único para expresar tu espíritu es de suprema importancia. Debes profundizar en tu corazón para sacar tu diferencia de los demás y expresarla visualmente.”

Su temática ha sido tan amplia como su imaginación y ganas de pintar. Tiene obras de paisajes, personas, plantas, animales, arquitectura, etc. Fusionó la técnica milenaria de la tinta china con el óleo y fue el primer pintor chino vivo que expuso en el Museo Británico de Londres. También expuso en otras importantes galerías del mundo de Estados Unidos, China o Japón.

Es uno de los pintores chinos más cotizados, habiendo alcanzado obras suyas el valor de 8,4 millones de dólares. Aunque su fin último no era el de vender sus obras sino el de acercar el Arte a todo el mundo. Por ello, donó muchas de sus obras. Las últimas, horas antes de fallecer al Museo de Arte de Hong Kong.

Wu Guanzhong murió el 25 de junio de 2010 a la edad de 90 años tras una interesante y prolífica vida.

Ramón Casas

Biografía

Ramón Casas y Carbó nació en Barcelona el 5 de enero de 1866 y fue un célebre pintor por sus caricaturas, retratos y pinturas que retrató a la sociedad de Madrid, París y Barcelona. Modernista catalán, también fue diseñador gráfico.

Procedente de una familia acomodada, Ramón Casas dejó sus estudios básicos para aprender arte con Juan Vicens Cots. Con 15 años fundó la revista artística L’Avenç y realizó su primer viaje, como corresponsal de la revista, a París donde estudió con Henri Gervex y Carolus-Duran. Un par de años después realizó sus primeras exposiciones en Barcelona, en concreto en la Sala Parés e incluso expuso su obra Autorretrato vestido de flamenco en París.

Desde entonces, su vida estuvo entre París, Barcelona y Madrid, se curó de una tuberculosis y colaboró con ilustraciones en varios libros. Gracias a sus contactos y sus trabajos, le incluyeron en la Societé d’artistes françaises lo que le permitía participar en exposiciones artísticas.

Su éxito pronto se extendió a otros lugares del mundo como Berlín, Buenos Aires o Chicago donde expuso varias obras suyas.

Para que el mundo artístico del modernismo del momento tuviera un lugar de encuentro, Ramón Casas financió, junto con Miquel Utrillo, Pere Romeu y Rusiñol, el bar Els Quatre Gats que se encontraba en los bajos del edificio del arquitecto Josep Puig i Cadafalch, la Casa Martí. Durante los siete años que estuvo abierto se realizaron allí numerosas exposiciones temporales, permanentes y tertulias artísticas, en las que participó Pablo Picasso. El mismo Ramón Casas diseñó los carteles del bar, dentro del reciente Art Nouveau. Como diseñador gráfico diseñó varios anuncios para marcas como Anís del Mono o Codorniú.

A partir de 1900, Ramón Casas introdujo la caricatura en su curriculum y se dedicó a realizar varias de la élite madrileña, incluidos pintores como Sorolla. Gracias a ese trabajo se instaló en Barcelona y conoció a su esposa Julia Peraire, veintidós años más joven que él, vendedora de lotería y modelo preferida suya.

Dedicó los años anteriores a la Primera Guerra Mundial a viajar por Europa, recorriendo ciudades como los Países Bajos, Múnich, Viena o Budapest. También estuvo un tiempo en Galicia y Madrid hasta que compró un piso en Barcelona, donde se asentaría definitivamente.

Desgraciadamente y después de tantos éxitos cosechados, Ramón Casas murió habiéndose convertido en una sombra de lo que fue, una figura del pasado. Eso ocurrió el 29 de febrero de 1932 siendo enterrado en el Cementerio de Montjuic de Barcelona.

José de Ribera y Cucó

Biografía

José de Ribera y Cucó, también conocido como El Españoleto, nació en Setabense, una localidad de Játiva, allá por el año 1591.

Aunque toda la vida de José de Ribera está envuelta en leyendas y falsos datos, podemos decir que la práctica totalidad de su vida la pasó en Italia, mayoritariamente, en Nápoles. Se sabe que su infancia transcurrió en esa pequeña localidad, que fue hijo de Simón de Ribera, zapatero de profesión, y de Margarita Cucó y que parece que tuvo un hermano llamado Juan, también pintor aunque sin fama alguna.

Parece ser que inició sus estudios artísticos con Francisco Ribalta, aunque es algo harto difícil de corroborar ya que no existe obra suya de esa época. Impulsado por su ansia de seguir las huellas de Caravaggio, marchó a Italia, en concreto a Nápoles, virreinato español. Nunca regresó a España. Según sus propias palabras: “Mi gran deseo es volver a España, pero hombres sabios me han dicho que allí se pierde el respeto a los artistas cuando están presentes, pues España es madre amantísima para los forasteros y madrastra cruel para sus hijos”.

Ya en Nápoles entró a formar parte, durante un breve período de tiempo, del taller de Gian Bernardo Azzolino, con cuya hija se deposó. Fue Pintor de la Corte del Virrey de Nápoles, el duque de Alcalá y el Papa Inocencio X le nombró Caballero de la Orden de Cristo.

Su muerte está rodeada de incógnitas. Lo que sí se sabe es que fue a causa de una enfermedad y que su cuerpo está sepultado en la Iglesia de Santa María del Parto en el barrio de Mergellina en Nápoles.

El Artista

Gracias a los numerosos encargos que se le realizaban desde España, el Museo del Prado cuenta en estos momentos con más 40 obras suyas.

A José de Ribera se le ha considerado el punto de arranque del naturalismo de España y su pintura tiene marcadas influencias del tenebrismo de Caravaggio aunque en su madurez artística se dejó llevar por los maestros venecianos y su inclusión del color y por Van Dyck. Contribuyó a la gesta de la escuela napolitana y fue influencia de Velázquez y Murillo.

La mayoría de su temática se centra en la religión aunque también realizó obras filosóficas, mitológicas, paisajes y retratos.

Su Obra

Algunas de sus obras son:

San Andrés (1630). Se encuentra en el Museo del Prado en Madrid. Se representa al santo ante un fondo oscuro abrazando la cruz de su martirio y con un grueso anzuelo en la mano, al que está sujeto un pez. Este detalle alude al oficio de pescador. Aparece con el torso al descubierto y se ve a la figura iluminada desde la izquierda. Al representar esta figura aislada con sencillez y sentido realista, el pintor crea una imagen de profundo impacto emotivo.

La mujer barbuda (1631). El lienzo se encontraba hasta hace unos años en el Hospital Tavera de Toledo (Fundación Casa Ducal de Medinaceli) y actualmente está depositado en el Museo del Prado. Es uno de los cuadros más insólitos de la pintura europea del siglo XVII, ya que refleja a la mujer con un aspecto masculino por sufrir hirsutismo. En la obra aflora el drama psicológico de la mujer transformada en hombre y la resignación del marido.

El lisiado o El patizambo (1642). Este lienzo se encuentra en el Museo de Louvre en París. El cuadro representa a un joven mendigo con aspecto humilde. Ribera muestra la figura del lisiado de manera casi monumental, con tonos casi monocromos y una estructura compositiva simple. Muchos detalles son realistas, por ejemplo, el pie deforme. Este lienzo es fiel testimonio de una crítica a la cultura científica y a la miseria humana.

Su obra ha sido una de las más influyentes de Europa a lo largo de la historia de la pintura. Su intensidad en el trazado hizo decir de él a Lord Byron que era un pintor que pintaba con la sangre de los Santos, y es que, en la mayoría de sus obras, el realismo es increíble.

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