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Joan Miró

Biografía

Joan Miró nació en Barcelona en el año 1893 hijo de un orfebre y relojero y la hija de un mallorquín. A lo largo de su vida fue escultor, pintor, ceramista y grabador y ha sido considerado uno de los máximos representantes del surrealismo del mundo.

Estudios

Estudió comercio por influencia de su padre pero tras muchas conversaciones se apuntó a la escuela de La Lonja en las clases nocturnas. Con diecisiete años entró a trabajar como empleado de una droguería pero problemas de salud le hicieron retirarse al pueblo durante 2 años, tiempo suficiente para que a la vuelta se planteara dedicar su vida, exclusivamente, a la pintura. Así que estudió en la Academia de arte de Francesc d’Assís Galí y en el Círculo Artístico de Sant Lluc donde conoció a Josep Francesc Ràfols, Sebastià Gasch, Enric Cristòfor Ricart y Josep Llorens i Artigas, formando con todos ellos el grupo artístico Agrupación Courbet.

Se casó en 1929 con Pilar Juncosa y se instaló con ella en París donde tenía su taller. Tuvieron una única hija, Dolors. Años después volvió a Barcelona pero cuando estalló la Guerra Civil Española en 1936 decidió quedarse en París hasta que la Segunda Guerra Mundial les puso en un compromiso y tras un tiempo decidieron volver a Barcelona y más adelante a Mallorca. Volvió a Barcelona en 1942 y ya no se movería más.

Surrealismo

En el surrealismo encontró los que necesitaba su arte: lo onírico mezclado con lo inconsciente y con el Carnaval del Arlequín da pleno inicio a su etapa surrealista en un momento de su vida en el que vivía con una gran penuria. Según sus propias palabras:

“Intenté plasmar las alucinaciones que me producía el hambre que pasaba. No es que pintara lo que veía en sueños, como decían entonces Breton y los suyos, sino que el hambre me provocaba una manera de tránsito parecido al que experimentaban los orientales.”

Otras artes

Trabajó también como ilustrador para el libro Gertrudis de J.V. Foix; viajó por los Países Bajos y Bélgica empapándose de los grandes maestros lo que le sirvió para que años más tarde rompiera definitivamente con el surrealismo adentrándose en el mundo del collage y la escultura.

Sobre 1944 colaboró con su amigo Josep Llorens i Artigas en la elaboración de cerámicas de distintas composiciones y consiguió en encargo de dos murales cerámicos para la sede de la Unesco ubicado en París, de 3 x 15 metros y 3 x 7,5 metros, que fueron inaugurados en 1958. A partir de ahí, el trabajo de ceramista le llovía y son muchas las obras que existen de él a lo largo del mundo.

Mientras tanto también se dedicó a la escultura que luego fundía en bronce. Le gustaba jugar con los volúmenes llegando a crear objetos totalmente inidentificables.

Murió el 25 de diciembre de 1983 en su casa de Palma de Mallorca tras haber dejado su inconfundible huella en este mundo.